En este mundo, cada vez más tecnificado, se hace más y más raro hablar de lo espiritual (que no de lo psicológico). Hablar de lo espiritual es hablar de Dios, de oración, de búsqueda, de seguimiento, de interioridad, de esfuerzo, de Verdad, de entrega de todo, por conquistar al TODO!
Creo que es muy, pero que muy recomendable, pedir a la gente el esfuerzo de leer a la sta de Ávila. Es un pozo de sabiduría. Seguir los consejos de la doctora de la Iglesia es luz para la propia vida, grandes consejos para lograr una vida genuina.
Las moradas. Libro en el que la santa nos introduce en el camino del encuentro con Dios. es un camino que podemos seguir. O que al menos, hemos de comenzar...nos da luces para no caer en las trampas que tantas personas... y nosotros mismos, hemos caído tantas veces. Da certezas para asegurar el paso y la marcha al encuentro con Dios.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
sábado, 24 de septiembre de 2011
One, Uno 1!
¿Un solo modelo de hombre?
En un mundo de gigantescas compañías: McDonals; Levis; Coca-Cola, etc… que casi casi uniformizan los gustos de todos los habitantes de este bonito planeta, parece, sin embargo, que hay una infinita atomización de opiniones a las preguntas: ¿qué he de hace de bueno? , ¿qué tengo que hacer para ser feliz?, ¿qué es lo justo?...
La sola idea de querer presentar una moral universal, una para todos (a lo D´Artagnan) irrita a no pocos, que contraatacan con apelativos como: intransigentes, integristas, fundamentalistas… Parece una tarea imposible. Pero, sin embargo, por otro lado, se ven signos de “ciertas” normas que se ven como irrenunciables, o como grandes logros o avances “para todos”: derechos de las mujeres; derecho al aborto; de los homosexuales… todos estos, y otros (sin entrar a valorarlos) nos dan la pista de que efectivamente todos intuimos un “algo común” para todo ser humano. Y es que algunas normas las experimentamos como universales… Pero ¿cuáles?, y… ¿por qué esas?
Así como media humanidad no tiene escrúpulos en leer los mismos tabloides, escuchar la misma música, llevar el mismo peinado… (es más, de gente que lucha por exportar y llevar a lo más alto de la aceptación social sus ideas en estos campos) si de moral hablamos, aparece una enorme disparidad de ideas. Tantas como hombres existen. Mejor dicho, hay una norma aceptada tan vaga y genérica, que de hecho, no ayuda: ¡Que cada cual haga lo que quiera, sin molestar al otro! Esta parece ser la única norma que es aceptada. Parece, por tanto, que podemos ponernos de acuerdo en todo menos en quienes somos, o qué hemos de hacer… es decir, lo más importante.
En un mundo de gigantescas compañías: McDonals; Levis; Coca-Cola, etc… que casi casi uniformizan los gustos de todos los habitantes de este bonito planeta, parece, sin embargo, que hay una infinita atomización de opiniones a las preguntas: ¿qué he de hace de bueno? , ¿qué tengo que hacer para ser feliz?, ¿qué es lo justo?...
La sola idea de querer presentar una moral universal, una para todos (a lo D´Artagnan) irrita a no pocos, que contraatacan con apelativos como: intransigentes, integristas, fundamentalistas… Parece una tarea imposible. Pero, sin embargo, por otro lado, se ven signos de “ciertas” normas que se ven como irrenunciables, o como grandes logros o avances “para todos”: derechos de las mujeres; derecho al aborto; de los homosexuales… todos estos, y otros (sin entrar a valorarlos) nos dan la pista de que efectivamente todos intuimos un “algo común” para todo ser humano. Y es que algunas normas las experimentamos como universales… Pero ¿cuáles?, y… ¿por qué esas?
Así como media humanidad no tiene escrúpulos en leer los mismos tabloides, escuchar la misma música, llevar el mismo peinado… (es más, de gente que lucha por exportar y llevar a lo más alto de la aceptación social sus ideas en estos campos) si de moral hablamos, aparece una enorme disparidad de ideas. Tantas como hombres existen. Mejor dicho, hay una norma aceptada tan vaga y genérica, que de hecho, no ayuda: ¡Que cada cual haga lo que quiera, sin molestar al otro! Esta parece ser la única norma que es aceptada. Parece, por tanto, que podemos ponernos de acuerdo en todo menos en quienes somos, o qué hemos de hacer… es decir, lo más importante.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Discurso de Benedicto XVI

Ha sido brillante. Dedicad unos minutos a este pedazo discurso!! Amuebla la cabeza!!
Ilustre Señor Presidente
Señor Presidente del BundestagSeñora Canciller Federal
Señor Presidente del BundestagSeñoras y Señores
Es para mi un honor y una alegría hablar ante está Cámara alta, ante el Parlamento de mi Patria alemana, que se reúne aquí como representación del pueblo, elegida democráticamente, para trabajar por el bien común de la República Federal de Alemania. Agradezco al Señor Presidente del Bundestag su invitación a tener este discurso, así como también sus gentiles palabras de bienvenida y aprecio con las que me ha acogido. Me dirijo en esté momento a ustedes, estimados señores y señoras, ciertamente también como un connacional que está vinculado de por vida, por sus orígenes, y sigue con particular atención los acontecimientos de la Patria alemana. Pero la invitación a tener este discurso se me ha hecho en cuanto Papa, en cuanto Obispo de Roma, que tiene la suprema responsabilidad sobre los cristianos católicos. De este modo, ustedes reconocen el papel que le corresponde a la Santa Sede como miembro dentro de la Comunidad de los Pueblos y de los Estados. Desde mi responsabilidad internacional, quisiera proponerles algunas consideraciones sobre los fundamentos del estado liberal de derecho.
Permítanme que comience mis reflexiones sobre los fundamentos del derecho con un breve relato tomado de la Sagrada Escritura. En el primer Libro de los Reyes, se dice que Dios concedió al joven rey Salomón, con ocasión de su entronización, formular una petición. ¿Qué pedirá el joven soberano en este importante momento? ¿Éxito, riqueza, una larga vida, la eliminación de los enemigos? Nada pide de todo esto. Suplica en cambio: “Concede a tu siervo un corazón dócil, para que sepa juzgar a tu pueblo y distinguir entre el bien y mal” (1 R 3,9). Con este relato, la Biblia quiere indicarnos lo que debe ser importante en definitiva para un político. Su criterio último y la motivación para su trabajo como político no debe ser el éxito y mucho menos el beneficio material. La política debe ser un compromiso por la justicia y crear así las condiciones básicas para la paz. Naturalmente, un político buscará el éxito, que de por sí le abre la posibilidad a la actividad política efectiva. Pero el éxito está subordinado al criterio de la justicia, a la voluntad de aplicar el derecho y a la comprensión del derecho. El éxito puede ser también una seducción y, de esta forma, abre la puerta a la desvirtuación del derecho, a la destrucción de la justicia. “Quita el derecho y, entonces, ¿qué distingue el Estado de una gran banda de bandidos?”, dijo en cierta ocasión San Agustín. Nosotros, los alemanes, sabemos por experiencia que estas palabras no son una mera quimera. Hemos experimentado cómo el poder se separó del derecho, se enfrentó contra el derecho; cómo se ha pisoteado el derecho, de manera que el Estado se convirtió en el instrumento para la destrucción del derecho; se transformó en una cuadrilla de bandidos muy bien organizada, que podía amenazar el mundo entero y empujarlo hasta el borde del abismo. Servir al derecho y combatir el dominio de la injusticia es y sigue siendo el deber fundamental del político. En un momento histórico, en el cual el hombre ha adquirido un poder hasta ahora inimaginable, este deber se convierte en algo particularmente urgente. El hombre tiene la capacidad de destruir el mundo. Se puede manipular a sí mismo. Puede, por decirlo así, hacer seres humanos y privar de su humanidad a otros seres humanos que sean hombres. ¿Cómo podemos reconocer lo que es justo? ¿Cómo podemos distinguir entre el bien y el mal, entre el derecho verdadero y el derecho sólo aparente? La petición salomónica sigue siendo la cuestión decisiva ante la que se encuentra también hoy el político y la política misma.Para gran parte de la materia que se ha de regular jurídicamente, el criterio de la mayoría puede ser un criterio suficiente. Pero es evidente que en las cuestiones fundamentales del derecho, en las cuales está en juego la dignidad del hombre y de la humanidad, el principio de la mayoría no basta: en el proceso de formación del derecho, una persona responsable debe buscar los criterios de su orientación. En el siglo III, el gran teólogo Orígenes justificó así la resistencia de los cristianos a determinados ordenamientos jurídicos en vigor: “Si uno se encontrara entre los escitas, cuyas leyes van contra la ley divina, y se viera obligado a vivir entre ellos…, con razón formaría por amor a la verdad, que, para los escitas, es ilegalidad, alianza con quienes sintieran como él contra lo que aquellos tienen por ley…”
Basados en esta convicción, los combatientes de la resistencia han actuado contra el régimen nazi y contra otros regímenes totalitarios, prestando así un servicio al derecho y a toda la humanidad. Para ellos era evidente, de modo irrefutable, que el derecho vigente era en realidad una injusticia. Pero en las decisiones de un político democrático no es tan evidente la cuestión sobre lo que ahora corresponde a la ley de la verdad, lo que es verdaderamente justo y puede transformarse en ley. Hoy no es de modo alguno evidente de por sí lo que es justo respecto a las cuestiones antropológicas fundamentales y pueda convertirse en derecho vigente. A la pregunta de cómo se puede reconocer lo que es verdaderamente justo, y servir así a la justicia en la legislación, nunca ha sido fácil encontrar la respuesta y hoy, con la abundancia de nuestros conocimientos y de nuestras capacidades, dicha cuestión se ha hecho todavía más difícil.¿Cómo se reconoce lo que es justo? En la historia, los ordenamientos jurídicos han estado casi siempre motivados en modo religioso: sobre la base de una referencia a la voluntad divina, se decide aquello que es justo entre los hombres. Contrariamente a otras grandes religiones, el cristianismo nunca ha impuesto al Estado y a la sociedad un derecho revelado, un ordenamiento jurídico derivado de una revelación. En cambio, se ha referido a la naturaleza y a la razón como verdaderas fuentes del derecho, se ha referido a la armonía entre razón objetiva y subjetiva, una armonía que, sin embargo, presupone que ambas esferas estén fundadas en la Razón creadora de Dios. Así, los teólogos cristianos se sumaron a un movimiento filosófico y jurídico que se había formado en el siglo II a. C. En la primera mitad del siglo segundo precristiano, se produjo un encuentro entre el derecho natural social desarrollado por los filósofos estoicos y notorios maestros del derecho romano. De este contacto, nació la cultura jurídica occidental, que ha sido y sigue siendo de una importancia determinante para la cultura jurídica de la humanidad. A partir de este vínculo precristiano entre derecho y filosofía inicia el camino que lleva, a través de la Edad Media cristiana, al desarrollo jurídico del Iluminismo, hasta la Declaración de los derechos humanos y hasta nuestra Ley Fundamental Alemana, con la que nuestro pueblo reconoció en 1949 “los inviolables e inalienables derechos del hombre como fundamento de toda comunidad humana, de la paz y de la justicia en el mundo”.
Para el desarrollo del derecho, y para el desarrollo de la humanidad, ha sido decisivo que los teólogos cristianos hayan tomado posición contra el derecho religioso, requerido de la fe en la divinidad, y se hayan puesto de parte de la filosofía, reconociendo la razón y la naturaleza en su mutua relación como fuente jurídica válida para todos. Esta opción la había tomado ya san Pablo cuando, en su Carta a los Romanos, afirma: “Cuando los paganos, que no tienen ley [la Torá de Israel], cumplen naturalmente las exigencias de la ley, ellos… son ley para sí mismos. Esos tales muestran que tienen escrita en su corazón las exigencias de la ley; contando con el testimonio de su conciencia…” (Rm 2,14s). Aquí aparecen los dos conceptos fundamentales de naturaleza y conciencia, en los que conciencia no es otra cosa que el “corazón dócil” de Salomón, la razón abierta al lenguaje del ser. Si con esto, hasta la época del Iluminismo, de la Declaración de los Derechos humanos, después de la Segunda Guerra mundial, y hasta la formación de nuestra Ley Fundamental, la cuestión sobre los fundamentos de la legislación parecía clara, en el último medio siglo se dio un cambio dramático de la situación. La idea del derecho natural se considera hoy una doctrina católica más bien singular, sobre la que no vale la pena discutir fuera del ámbito católico, de modo que casi nos avergüenza hasta la sola mención del término. Quisiera indicar brevemente cómo se llegó a esta situación. Es fundamental, sobre todo, la tesis según la cual entre ser y deber ser existe un abismo infranqueable. Del ser no se podría derivar un deber, porque se trataría de dos ámbitos absolutamente distintos. La base de dicha opinión es la concepción positivista, adoptada hoy casi generalmente, de naturaleza y razón. Si se considera la naturaleza – con palabras de Hans Kelsen - “un conjunto de datos objetivos, unidos los unos a los otros como causas y efectos”, entonces no se puede derivar de ella realmente ninguna indicación que sea de modo alguno de carácter ético. Una concepción positivista de la naturaleza, que comprende la naturaleza en modo puramente funcional, como las ciencias naturales la explican, no puede crear ningún puente hacia el Ethos y el derecho, sino suscitar nuevamente sólo respuestas funcionales. Sin embargo, lo mismo vale también para la razón en una visión positivista, que muchos consideran como la única visión científica. En ella, aquello que no es verificable o falsable no entra en el ámbito de la razón en sentido estricto. Por eso, el ethos y la religión se deben reducir al ámbito de lo subjetivo y caen fuera del ámbito de la razón en sentido estricto de la palabra. Donde rige el dominio exclusivo de la razón positivista – y este es en gran parte el caso de nuestra conciencia pública – las fuentes clásicas de conocimiento del ethos y del derecho quedan fuera de juego. Ésta es una situación dramática que interesa a todos y sobre la cual es necesaria una discusión pública; una intención esencial de este discurso es invitar urgentemente a ella.El concepto positivista de naturaleza y razón, la visión positivista del mundo es en su conjunto una parte grandiosa del conocimiento humano y de la capacidad humana, a la cual de modo alguno debemos renunciar en ningún caso. Pero ella misma, en su conjunto, no es una cultura que corresponda y sea suficiente al ser hombres en toda su amplitud. Donde la razón positivista se retiene como la única cultura suficiente, relegando todas las otras realidades culturales a la condición de subculturas, ésta reduce al hombre, más todavía, amenaza su humanidad. Lo digo especialmente mirando a Europa, donde en muchos ambientes se trata de reconocer solamente el positivismo como cultura común o como fundamento común para la formación del derecho, mientras que todas las otras convicciones y los otros valores de nuestra cultura quedan reducidos al nivel de subcultura. Con esto, Europa se sitúa, ante otras culturas del mundo, en una condición de falta de cultura y se suscitan, al mismo tiempo, corrientes extremistas y radicales. La razón positivista, que se presenta de modo exclusivista y que no es capaz de percibir nada más que aquello que es funcional, se parece a los edificios de cemento armado sin ventanas, en los que logramos el clima y la luz por nosotros mismos, y sin querer recibir ya ambas cosas del gran mundo de Dios. Y, sin embargo, no podemos negar que en este mundo auto construido recurrimos en secreto igualmente a los “recursos” de Dios, que transformamos en productos nuestros. Es necesario volver a abrir las ventanas, hemos de ver nuevamente la inmensidad del mundo, el cielo y la tierra, y aprender a usar todo esto de modo justo.
Pero ¿cómo se lleva a cabo esto? ¿Cómo encontramos la entrada a la inmensidad o la globalidad? ¿Cómo puede la razón volver a encontrar su grandeza sin deslizarse en la irracionalidad? ¿Cómo puede la naturaleza aparecer nuevamente en su profundidad, con sus exigencias y con sus indicaciones? Recuerdo un fenómeno de la historia política reciente, esperando no ser demasiado malentendido ni suscitar excesivas polémicas unilaterales. Diría que la aparición del movimiento ecologista en la política alemana a partir de los años setenta, aunque quizás no haya abierto las ventanas, ha sido y es sin embargo un grito que anhela aire fresco, un grito que no se puede ignorar ni relegar, porque se percibe en él demasiada irracionalidad. Gente joven se dio cuenta que en nuestras relaciones con la naturaleza existía algo que no funcionaba; que la materia no es solamente un material para nuestro uso, sino que la tierra tiene en sí misma su dignidad y nosotros debemos seguir sus indicaciones. Es evidente que no hago propaganda por un determinado partido político, nada me es más lejano de eso. Cuando en nuestra relación con la realidad hay algo que no funciona, entonces debemos reflexionar todos seriamente sobre el conjunto, y todos estamos invitados a volver sobre la cuestión sobre los fundamentos de nuestra propia cultura. Permitidme detenerme todavía un momento sobre este punto. La importancia de la ecología es hoy indiscutible. Debemos escuchar el lenguaje de la naturaleza y responder a él coherentemente. Sin embargo, quisiera afrontar todavía seriamente un punto que, tanto hoy como ayer, se ha olvidado demasiado: existe también la ecología del hombre. También el hombre posee una naturaleza que él debe respetar y que no puede manipular a su antojo arbitrariamente. El hombre no es solamente una libertad que él se crea por sí solo. El hombre no se crea a sí mismo. Es espíritu y voluntad, pero también naturaleza, y su voluntad es justa cuando escucha la naturaleza, la respeta y cuando se acepta como lo que es, y que no se ha creado a sí mismo. Así, y sólo de esta manera, se realiza la verdadera libertad humana.Volvamos a los conceptos fundamentales de naturaleza y razón, de los cuales habíamos partido. El gran teórico del positivismo jurídico, Kelsen, a la edad de 84 años – en 1965 – abandonó el dualismo de ser y de deber ser. Había dicho que las normas podían derivar solamente de la voluntad. En consecuencia, la naturaleza podría contener en sí normas sólo si una voluntad hubiese puesto estas normas en ella. Esto, por otra parte, supondría un Dios creador, cuya voluntad ha entrado en la naturaleza. “Discutir sobre la verdad de esta fe es algo absolutamente vana”, afirma a este respecto. ¿Lo es verdaderamente?, quisiera preguntar. ¿Carece verdaderamente de sentido reflexionar sobre si la razón objetiva que se manifiesta en la naturaleza no presuponga una razón creativa, un Creator Spiritus?
A este punto, debería venir en nuestra ayuda el patrimonio cultural de Europa. Sobre la base de la convicción sobre la existencia de un Dios creador, se ha desarrollado el concepto de los derechos humanos, la idea de la igualdad de todos los hombres ante la ley, la conciencia de la inviolabilidad de la dignidad humana de cada persona y el reconocimiento de la responsabilidad de los hombres por su conducta. Estos conocimientos de la razón constituyen nuestra memoria cultural. Ignorarla o considerarla como mero pasado sería una amputación de nuestra cultura en su conjunto y la privaría de su totalidad. La cultura de Europa nació del encuentro entre Jerusalén, Atenas y Roma – del encuentro entre la fe en el Dios de Israel, la razón filosófica de los griegos y el pensamiento jurídico de Roma. Este triple encuentro configura la íntima identidad de Europa. Con la certeza de la responsabilidad del hombre ante Dios y reconociendo la dignidad inviolable del hombre, de cada hombre, este encuentro ha fijado los criterios del derecho; defenderlos es nuestro deber en este momento histórico.Al joven rey Salomón, a la hora de asumir el poder, se le concedió lo que pedía. ¿Qué sucedería si nosotros, legisladores de hoy, se nos concediese formular una petición? ¿Qué pediríamos? En último término, pienso que, también hoy, no podríamos desear otra cosa que un corazón dócil: la capacidad de distinguir el bien del mal, y así establecer un verdadero derecho, de servir a la justicia y la paz. Gracias por su atención.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Resurrección

Generalmente hablamos de la resurrección en sentido único. El de Cristo hace 1980 años, más o menos. Y es cierto. Es la mayor manifestación del poder de Dios, el de levantar a alguien de las cenizas... Pero si este es el mayor, quiere decir que puede los menores, como por ejemplo, sacarnos de nuestros pecados habituales, de nuestros miedos y temores, de nuestras incomprensiones y cálculos, de nuestra entrega fría y comedida...
No podemos dejar de afirmar esta gran verdad. Cristo resucitó y los apóstoles lo vieron y dieron sus vidas como muestra de que era real. Fue un acontecimiento único. Por eso mismo, porque fue único, no ha pasado, sigue vigente hoy en día.
No podemos dejar que las menudencias diarias puedan con la gran Verdad de que Cristo ha vencido a la muerte... y si Cristo está con nosotros..¿quién contra nosotros?
viernes, 16 de septiembre de 2011
JMJ 2
Creo que merece la pena refrescar la memoria, no dejar que se nos olvide estos testimonios tan genuino y frescos...¡Y REALES!
Ojalá, nosotros empleemos la misma ilusión, empeño y decisión, que estros neófitos...
Lanzo aquí una sospecha (no puedo probarlo) de que la TV pública "pisó" los comentarios de los voluntarios porque eran demasiado directos, puros, creyentes...de lo que un oído mundano, quiera escuchar... Insisto que son sospechas.
JMJ

Después de tanto tiempo de sequía bloggiana, quería detenerme por un momento en esta imagen de la JMJ, y lo que ella significa, al menos para mi.
No tengo por qué decir que los medios de comunicación no son cristianos. No es que tengan que serlo, sino que son opuestos al mismo, lo combaten. En las series no aparecen cristianos normales, el las noticias nunca aparece Cáritas como ONG siempre son otras las que se llevan la noticia... Pues lo que manifiesta esta foto es precisamente que la Iglesia lo está haciendo bien. Que los medios no son termómetro ni criterio para la Iglesia...se ve que trabaja discreta, pero eficazmente.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Evolucionismo
Como se ve estoy algo distraído... Pero aquí os dejo una charla muy buena sobre qué es el evolucionismo...y qué no es.
Tened paciencia y seguidla, que es muy buena...y como dice el ponente, es importantísimo para entender el Credo, el Génesis vamos.
Al principio puede parecer algo farragoso pero no acaba siéndolo. Dice cosas cabales, de sentido común, que la gente ya no las piensa... y son sencillas para no caer en la trampa de error craso, a saber: la creación no necesita da Dios.
sábado, 6 de agosto de 2011
Sacerdocio

Bueno, como un seguidor del Blog, me ha pedido que no ceje en el empeño de las vocaciones sacerdotales...aquí va una pequeña gran ayuda. Es un librito...mejor dicho, un folleto...sobre la vocación sacerdotal. Y, es que, no pocas veces, el sujeto que barrunta la vocación se siente desorientado, y sin saber qué hacer, o a dónde acudir. No sabe interpretar sus sentimientos, y para más inri, como esa llamada no es políticamente correcta, más bien todito lo contrario, se siente frustrado...y ansioso.
Pues este librito, es una ayuda a todos aquellos que han barruntado la llamada de Dios, y quieren comprobar si es de Dios o no. Dios premia a los valientes, a los que se atreven a poner en tela de juicio sus propias aspiraciones o proyectos, y se acercan a Cristo a decirle: ¿qué quieres de mi? Esto no significa que todo el que se lo cuestione tenga vocación...pero suele ser señal de vocación, precisamente, el mero hecho de planteárselo.
Dios os bendiga.
PD: Al autor del librito le conozco, y es un salao
viernes, 5 de agosto de 2011
Confesión y Dirección Espiritual

Pero qué importante es, y qué poco caso le hacemos! La Santa Sede ha sacado un documento sobre la importancia?...¡necesidad! de la confesión y la dirección espiritual.
Es curioso que para tantas cosas vanas de la vida pedimos mil consejos, pero para las capitales no arreglamos solos...y así nos luce el pelo (para quien lo tenga, claro).
Es muy importante que contrastemos nuestra vida con alguien. Alguien que nos exhorte, nos reprenda, nos anime, nos aliente, nos apunte nuevas metas... en fin, que nos espolee. Es muy fácil que nos auto convenzamos, que nos auto engañemos, que nos auto tranquilicemos...
Aquí os dejo el enlace, para que leáis algo de fundamento:
http://www.clerus.org/espanol/noticias/00002639_El_sacerdote_confersor_y_director_espiritual_ministro_de_la_misericordia_divina.html
viernes, 29 de julio de 2011
Libertad de expresión
Este es un gran mantra. Se repite hasta la saciedad: no se debe limitar la creatividad artística, los maestros han de tener libertad para dar rienda suelta a la musa que llevan dentro. Si no, no habría arte.
Hay que dejarse de moralinas y tolerarlo todo, aunque sea ofensivo, blasfemo o bajo para algunos.
Pero, entonces, dónde dejamos el respeto? No exise? Hay que dejar las cosas importantes al subjetivismo?
Hay que dejarse de moralinas y tolerarlo todo, aunque sea ofensivo, blasfemo o bajo para algunos.
Pero, entonces, dónde dejamos el respeto? No exise? Hay que dejar las cosas importantes al subjetivismo?
jueves, 28 de julio de 2011
Libertad, pero libertad humana humana

Ayer me par un borrachilo simpático. Me tomaba el pelo con gracia. Me cayo bien. Hubo un punto de tristeza en su argumentario... y dijo: los animales si que son libres y felices... no nosotros...Ahi queda eso, casi nada.
Pueda parecer que es así, pero no es verdad. No hay momento mas feliz que los que hemos elegido, hemos intervenido en ellos, y hemos decidido ejecutarlos, o realizarlos. Dios ha querido que nuestra felicidad fuese tejida por nuestros propias elecciones y decisiones. Es decir, sea una felicidad enteramente humana: que sabe lo que quiere (es decir, que es bueno), que decide lo que quiere (se ata a ello voluntariamente), que permanece a pesar de las dificultades...
Lo opuesto a esto es una libertad mal vivida, pues dará como resultado una felicidad no plena, incluso una carencia grande de ella. Una persona que elige mal, que no atina con lo adecuado (véase al borrachillo simpático) dará como resultado la nostalgia de algo ausente, que debiera haber sido...
Que Dios os bendiga!
martes, 26 de julio de 2011
dejar de fumar...y se deja, ¿y?
Pues estamos en tiempos donde la gente está muy confiada en el progreso, en la ciencia, en el futuro...vale! no tengo nada que decir, por ahora. Se conciencia a la ciudadanía de que fumar es malo, que mata...y la gente deja de fumar (no todos, es verdad, pero una gran mayoría), se conciencia a la gente sobre el reciclaje, y la gente, cada vez más, comienza a reciclar, etc, etc, etc...
Pero, resulta que en lo más propiamente humano, en lo que nos toca de modo inmediato, la sociedad es absolutamente escéptica, pesimista, descreída. ¿En qué? Pues, entre otras muchas cosas, en la fidelidad al cónyuge. No se puede ser feliz cuando hay problemas en el matrimonio, hay que dejarlo, hay que divorciarse. No hay otra salida.
Y yo digo: qué pena. Tan convencidos de que podemos cambiar la mentalidad de occidente, y dejar de quemar el planeta, a base de nuestro ritmo de consumo y no podemos estar convencidos de que se puede uno morir con la misma que se casó... Entonces, es muy poco en lo que creemos. Si no creemos que podemos mantener nuestras promesas, nuestra palabra dada... que poquita cosa.
Pues NO es verdad que NO podamos ser fieles. ¡Qué pobreza la nuestra entonces! Si no podemos ser dueños de nosotros mismos... no hay palabra dada, no hay juramento ni nada que valga... todo sería al buen tuntún... eso sí, con mucho respeto. Pero, ¿de qué me vale el respeto si obtengo una infidelidad a cambio...o la doy yo?
Podemos ser fieles. No es verdad que nos supere. Sólo hay que aprender a sufrir un poco...un poco, porque pasa, todo pasa. Y llega el pago de la fidelidad, del mal trago pasado conjuntamente, la satisfacción de lo que había que hacerse: ser fiel a lo prometido.
Pero, resulta que en lo más propiamente humano, en lo que nos toca de modo inmediato, la sociedad es absolutamente escéptica, pesimista, descreída. ¿En qué? Pues, entre otras muchas cosas, en la fidelidad al cónyuge. No se puede ser feliz cuando hay problemas en el matrimonio, hay que dejarlo, hay que divorciarse. No hay otra salida.
Y yo digo: qué pena. Tan convencidos de que podemos cambiar la mentalidad de occidente, y dejar de quemar el planeta, a base de nuestro ritmo de consumo y no podemos estar convencidos de que se puede uno morir con la misma que se casó... Entonces, es muy poco en lo que creemos. Si no creemos que podemos mantener nuestras promesas, nuestra palabra dada... que poquita cosa.
Pues NO es verdad que NO podamos ser fieles. ¡Qué pobreza la nuestra entonces! Si no podemos ser dueños de nosotros mismos... no hay palabra dada, no hay juramento ni nada que valga... todo sería al buen tuntún... eso sí, con mucho respeto. Pero, ¿de qué me vale el respeto si obtengo una infidelidad a cambio...o la doy yo?
Podemos ser fieles. No es verdad que nos supere. Sólo hay que aprender a sufrir un poco...un poco, porque pasa, todo pasa. Y llega el pago de la fidelidad, del mal trago pasado conjuntamente, la satisfacción de lo que había que hacerse: ser fiel a lo prometido.
lunes, 18 de julio de 2011
Feliz

¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudieras oír el canto de los ángeles y verme en medio de ellos! ¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos, los horizontes, los campos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudieras contemplar como yo la belleza ante la cual las bellezas palidecen! ¿Cómo?.....¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?
. .
Créeme, cuando la muerte venga a romper tus ligaduras, como ha roto las que a mí me encadenaban, cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a verme, sentirás que te sigo amando, que te amé y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas; volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, ¡¡¡feliz!!! Ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo que te llevaré de la mano por senderos nuevos de Luz.......de Vida......Enjuga tu llanto y no llores si me amas.
San Agustín!
domingo, 17 de julio de 2011
Psiquiatría...fe

Los cristianos nuestros conciben la religión como esto: psiquiatría. Es una especie de válvula de escape. Una especie de tranquilizador interior...y no digo que tenga estos efectos, pero "eso" no es la religión cristiana.
Cristo nos transforma desde dentro. No es una idea bonita que acariciamos cuando necesitamos una compensación afectiva. Cristo es real. No sólo existe en sí mismo, sino que ha querido habitar en nosotros, es lo que la Iglesia denomina como "estar en gracia de Dios". Por eso es una verdadera lástima reducir el cristianismo a algo que NO es: una especie de mantra tranquilizador.
La filosofía clásica, que es digna de estudio y conocimiento; que el "obrar sigue al ser". Que quiere decir, hemos de comportarnos como lo que somos! Es decir: hijos de Dios. Que no está nada mal, eh!
Así, que cuando recemos, hemos de pensar en esto: que SOMOS hijos de Dios. Que Dios mismo reza EN nosotros, POR nosotros, CON nosotros. Por eso lo decimos al final de la Plegaría Eucarística, en cada Misa: POR Cristo, CON Él y EN Él...
Nuestra fe es mucho más ambiciosa y profunda de lo que muchos piensan. Dios no está fuera, sino que nos transforma desde dentro.
sábado, 16 de julio de 2011
inside job
Si tenéis curiosidad sobre el origen de la crisis aquí veréis el primero de varios vídeos en Youtube. La película es Inside Job y deja meridianamente claro cuál es el problema de fondo. Aún no resuelto. Esto se agrava porque aquí ha vuelto a pasar lo mismo, añadiéndolo a la crisis que ha venido de los EEUU, es decir, 2 crisis en una. El final del documental es escalofriante... pues todo sigue igual...me refiero a los que han perpetrado estas fechorías siguen igual!!!!!!!
En el fondo es una avaricia como nunca antes se ha podido conseguir...y sus consecuencias las han notado millones de personas.
En el fondo es una avaricia como nunca antes se ha podido conseguir...y sus consecuencias las han notado millones de personas.
viernes, 15 de julio de 2011
Psiquiatra
Y yo me pregunto quién lo necesita de verdad!!! Pues la niña (que no lo es tanto...19 primaveras tiene) para que sus padres le dejaran tranquila accedió a ir a un psiquiatra ... a ver si estaba en sus cabales, vamos! Y resulta que el tal psiquiatra era un cura secularizado, casado y con hijos (estas dos últimas cosas nada malo tienen, eh!) que terminó con los ojos húmedos después de escuchar el testimonio sobre la vocación de esta cría.
Y es que ¿no puede llamar Dios? ¿Sólo es verdad el dinero, el sexo y lo material? ¿No puede haber otras realidades? Más digo... ¿no hay verdadera libertad para optar por la locura de Cristo (recordemos que le adoramos en un Cruz)? ¿Qué cristianismo es el nuestro que lo vivimos como un "vete tú a saber"?
Son tiempos recios, en los que no se puede tener "un poco de fe" pues pasará en breve una riada y nos dejará temblando si no estamos bien asentados en Cristo.
La muerte de un amigo o familiar; la ruina económica; un desencanto personal; la no realización de los planes proyectados... cosas tan naturales como estas que vienen ocurriendo desde que el hombre pisa la Tierra son pruebas sombre Dios. ¿No serán más pruebas de nuestra incapacidad de Dios?
Y es que ¿no puede llamar Dios? ¿Sólo es verdad el dinero, el sexo y lo material? ¿No puede haber otras realidades? Más digo... ¿no hay verdadera libertad para optar por la locura de Cristo (recordemos que le adoramos en un Cruz)? ¿Qué cristianismo es el nuestro que lo vivimos como un "vete tú a saber"?
Son tiempos recios, en los que no se puede tener "un poco de fe" pues pasará en breve una riada y nos dejará temblando si no estamos bien asentados en Cristo.
La muerte de un amigo o familiar; la ruina económica; un desencanto personal; la no realización de los planes proyectados... cosas tan naturales como estas que vienen ocurriendo desde que el hombre pisa la Tierra son pruebas sombre Dios. ¿No serán más pruebas de nuestra incapacidad de Dios?
jueves, 14 de julio de 2011
Youcat

Creo que no ha habido en la historia de la humanidad la facilidad que hay ahora para acceder a conocimientos. El caso más clamoroso es Internet. Y, sin embargo, no ha habido tanta ignorancia disfrazada de conocimiento.
La Iglesia vulva a hacer un enésimo intento de explicarse, de acercarse a hombre de pie. Esta vez con dos magníficas iniciativas: Youcat, un nuevo catecismo. Nuevo no por su contenido, que no puede serlo, sino por su enfoque.
News.va. Una p´gina web que os animo a visitar donde se recoge todo lo que el Papa y la Santa Sede hacen.
Ambos son un intento de llegar sin intermediarios a individuo.
Pues bien, esta semana anime a mis feligrés a que se hicieran con uno de los ejemplares del Youcat, yo había comprado unos cuantos para hacerlo más fácil...la respuesta fue, como lo esperaba, fue más bien tibia. 7 ejemplares vendidos...
Lo que no quiero saber es el tiempo que se gastan en Telele 5 y compañeras mártires... Para que luego repitan como loros los clichés maniqueos sobre su propia Iglesia.
Tenemos un tesoro, que es la doctrina de la Iglesia. Amasada a lo largo de los siglos, por santos y sabios al alcance de la mano! Saquémosle provecho!
Sapientia melior auro
jueves, 7 de julio de 2011
Alegría

La gente la busca como posesos. Hace cualquier cosa por alcanzarla...y no me parece mal, pues necesitamos de ella, como el comer. No se puede vivir triste, al final, la tristeza mata.
No voy a decir más que una sola cosa de ella que nunca se dice, la alegría se forja, y está muy enraizada a Dios.
Se forja. No es sin más la no-coincidencia de problemas en nuestras vidas, sino tiene mucho que ver con un modo de afrontar la vida operativo. Hace poco leían el perfil del hombre feliz, al loro: 38 años de edad, con dos hijos, con trabajo estable y buena saludo... Si eso es la felicidad, se pasa en 5 años, cuando tengan 43, se les case el hijo, o se vean sin trabajo. No puede ser eso...no lo es! Supongo que ser rubio y ojos azules da más felicidad ¿?
Dios está por medio. Alguno puede decir que conoce a gente feliz y no es creyente... bueno, vale. Yo creo que puede ser... aparentemente. Gente que ha tenido suerte en la vida (dinero, salud, estabilidad emocional) pero ¿es eso? me cuesta creerlo.
Yo le doy la vuelta al argumento, veamos. Si lo que hace en este mundo es gente generosa, que no se busque así mismo, que escuche a los demás, que dé de su tiempo, que renuncie a sí...¿como encajar esas dos piezas... antagónicas? Pues, o conseguimos un individuo ególatra (con un barniz sentimental en navidades), o conseguimos gente dispuestos a romperse por grandes ideales: justicia, sinceridad, compromiso, .... y ambos, a la vez, es imposible!
Esta segunda figura, que se gasta por los demás, es la que posibilita Cristo. Alegría en la entrega, en el morir a nosotros cada día.. cosa realmente ardua, y, humanamente imposible.
Que Dios os bendiga
martes, 5 de julio de 2011
Madurez
Qué es la madurez!? La gente habla de ella como: asumir las consecuencias de los actos.
Lo primero que quiero decir es que casi no se habla de ella. La inmensa mayoría de la gente piensa que se adquiere de modo automático con los... 30? 40? Bah! Ni idea... Pero así no va.
Lo que ocurre aquí es que llega un momento en el que los padres no se atreven a decir nada a sus hijos y ... ya está, hará lo que crea oportuno. Sin más criterio que sus propios criterios. Pero eso no es madurez. Los maleantes, viciosos etc asumen sus propias consecuencias ... pero no son maduros.
Ser capaces de grandes decisiones tampoco es síntoma de maduro. Se pueden tomar decisiones multimillonarias pero ser un pobrecito humanamente hablando.
La madurez tiene mucho que ver con los ideales nobles y buenos, y por eso, por que son arduos de seguir, requieren sacrificio, vidas entregadas son atrayentes. La madurez tiene mucho que ver con la cruz, pero también con la entrega personal a ese itinerario vital, a veces, muchas! arduo. Quien quiera arrancar la cruz de su vida hará hombres incapaces... de su propia felicidad!!!!
Paz y Bien
Lo primero que quiero decir es que casi no se habla de ella. La inmensa mayoría de la gente piensa que se adquiere de modo automático con los... 30? 40? Bah! Ni idea... Pero así no va.
Lo que ocurre aquí es que llega un momento en el que los padres no se atreven a decir nada a sus hijos y ... ya está, hará lo que crea oportuno. Sin más criterio que sus propios criterios. Pero eso no es madurez. Los maleantes, viciosos etc asumen sus propias consecuencias ... pero no son maduros.
Ser capaces de grandes decisiones tampoco es síntoma de maduro. Se pueden tomar decisiones multimillonarias pero ser un pobrecito humanamente hablando.
La madurez tiene mucho que ver con los ideales nobles y buenos, y por eso, por que son arduos de seguir, requieren sacrificio, vidas entregadas son atrayentes. La madurez tiene mucho que ver con la cruz, pero también con la entrega personal a ese itinerario vital, a veces, muchas! arduo. Quien quiera arrancar la cruz de su vida hará hombres incapaces... de su propia felicidad!!!!
Paz y Bien
viernes, 1 de julio de 2011
Atentos



Aquí os dejo un aviso de un futurible. No, no soy hechicero que sepa que ocurrirá...pero! Es el arzobispo de New York. Yo he coincidido con él en un programa de TV en el que le entrevistaban... Y la verdad es que me cayó bien, no sólo por ser católico ;) sino que el mismo modo de sentarse me pareció simpático. ¿Por qué? Pues estaba sentado como en su casa... se apoyaba por completo en el apoya brazos del sofá para contestar al de la derecha...o se dejaba caer del todo...
Ha roto muchos esquemas en New York...pero por cercano, rompiendo protocolos pasados de moda. Habla sin miedo de la fe católica, dice lo que la Iglesia, con alegría, convencimiento, persuasivamente... Y, precisamente, así se llama el libro-entrevista que le hacen: La ortodoxia afirmativa.
Exquisitez
Aquí os dejo, para que os deleitéis, una delicia de pieza...La música es excelsa, y la letra sublime. Ambas juntas son un portento de oración.
Lo que hace una buena fuente de inspiración. Aquí es Cristo como víctima propiciatoria, por nuestros pecados. Él, Cristo, se ofrece como cordero llevado al matadero, por cada uno de nosotros. Mil veces lo haría si fuere menester...¡qué digo! Ya lo hace, pues cada Misa es eso Cristo ofrecido en holocausto pos su criatura: ¡tú!
Creo que esta pieza consigue expresar el agradecimiento a un Dios ofrecido por nosotros... y que, además, pide, paa cada uno de nosotros, el lavado de nuestros sucios pecados.
martes, 28 de junio de 2011
Concilio Vaticano II
A ver si lo digo bien.
Este Concilio ha sido grande, por muchos motivos: presencia de miembros; originalidad en su orientación; su mismo origen (no era para contrarrestar ninguna herejía ) etc... Además se ha puesto en él muchas novedades teológicas que venían reflexionandose en la Iglesia en los últimos 60- 70? años.
Este Concilio sin embargo no ha querido romper con toda la Tradición bi milenaria de la Iglesia (porque ni quiere - lo dijo expresamente- ni puede).
Y me imagino el Concilio como S Pablo habla de la Iglesia: como un amanecer!
Un amanecer es una de las cosas más bonitas que hay... aunque no se vea aún el sol.
En un amanecer los rayos del sol son lo único que se ven... y permiten ver! A la vez, esos rayos, se van apagando tenuemente pero ciertamente hasta la noche, que por ser amanecer, no se ha desvanecido aún..
Es precisamente en esa franja, nada nítida, hasta donde ha optado la reflexión del Concilio.
Y aquí viene la madre del cordero. Con esto no afirmo que la doctrina sea clara, pues lo es y mucho! Pero hay afirmaciones que se mal interpretan... por el lado de la oscuridad.
Para que no digan que soy oscuro; un ejemplo: el respeto por las otras religiones.
Efectivamente, el Concilio habla de las demás religiones, y las considera dignas de respeto. Pero esto no significa que las declare verdaderas!!! Lo son en tanto en cuanto reconozcan la única verdad revelada: Cristo.
Ahora bien, dicho esto: en qué consiste esa dignidad? Pues el error no puede ser nunca digno, no!? Y este es precisamente, uno de varios, limites hasta donde se ha "mojado" el Concilio.
Las vrdades de siempre quedan intocables; pies eso es la verdad: eterna, inmutable! Es decir: Cristo.
Paz y bien!
Este Concilio ha sido grande, por muchos motivos: presencia de miembros; originalidad en su orientación; su mismo origen (no era para contrarrestar ninguna herejía ) etc... Además se ha puesto en él muchas novedades teológicas que venían reflexionandose en la Iglesia en los últimos 60- 70? años.
Este Concilio sin embargo no ha querido romper con toda la Tradición bi milenaria de la Iglesia (porque ni quiere - lo dijo expresamente- ni puede).
Y me imagino el Concilio como S Pablo habla de la Iglesia: como un amanecer!
Un amanecer es una de las cosas más bonitas que hay... aunque no se vea aún el sol.
En un amanecer los rayos del sol son lo único que se ven... y permiten ver! A la vez, esos rayos, se van apagando tenuemente pero ciertamente hasta la noche, que por ser amanecer, no se ha desvanecido aún..
Es precisamente en esa franja, nada nítida, hasta donde ha optado la reflexión del Concilio.
Y aquí viene la madre del cordero. Con esto no afirmo que la doctrina sea clara, pues lo es y mucho! Pero hay afirmaciones que se mal interpretan... por el lado de la oscuridad.
Para que no digan que soy oscuro; un ejemplo: el respeto por las otras religiones.
Efectivamente, el Concilio habla de las demás religiones, y las considera dignas de respeto. Pero esto no significa que las declare verdaderas!!! Lo son en tanto en cuanto reconozcan la única verdad revelada: Cristo.
Ahora bien, dicho esto: en qué consiste esa dignidad? Pues el error no puede ser nunca digno, no!? Y este es precisamente, uno de varios, limites hasta donde se ha "mojado" el Concilio.
Las vrdades de siempre quedan intocables; pies eso es la verdad: eterna, inmutable! Es decir: Cristo.
Paz y bien!
lunes, 27 de junio de 2011
2 Tim 4,3
"Porque llegará un momento en que no soportaran la sana doctrina" Esto es lo que nos dice s Pablo en una carta a Timoteo. Unas palabrs clarividentes y, desgraciadamente, muy actuales.
Ayer, en la predicación del Corpus Christi, apunté entre otras ideas la necesidad de estar libres de pecado mortal para comulgar.... idea que en absoluto es mía ... Sino que ya apare en s Pablo " quien coma el cuerpo de Cristo sin discernimiento, como su propia condenación". Pues bien,, hubo alguien (¡en Misa!) que no le gustó oír eso... y a la salida me lo hizo saber.
Yo pido al Señor que me dé explicaderas .... pero hay algo que no depende de mi, sino del que escucha, apertura al evangelio y su verdad. Ojalá no me escandalice yo nunca del evangelio.
Ayer, en la predicación del Corpus Christi, apunté entre otras ideas la necesidad de estar libres de pecado mortal para comulgar.... idea que en absoluto es mía ... Sino que ya apare en s Pablo " quien coma el cuerpo de Cristo sin discernimiento, como su propia condenación". Pues bien,, hubo alguien (¡en Misa!) que no le gustó oír eso... y a la salida me lo hizo saber.
Yo pido al Señor que me dé explicaderas .... pero hay algo que no depende de mi, sino del que escucha, apertura al evangelio y su verdad. Ojalá no me escandalice yo nunca del evangelio.
jueves, 23 de junio de 2011
Para rezar
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
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